Preguntas frecuentes
Antes de pedir cita
Si tu duda no está aquí, escríbeme y te contesto.
¿Cómo pido cita?
Escríbeme por WhatsApp al 657 05 72 31 o rellena el formulario de contacto contándome qué deporte practicas y qué te gustaría resolver. Te contesto y buscamos hueco.
¿Qué necesito preparar antes de la primera consulta?
Cuanto más concreto seas, mejor aprovechamos la hora. Si puedes, ten a mano:
- Un registro de lo que has comido durante tres días normales, incluido un fin de semana.
- Tus horarios reales de trabajo, entrenamiento y descanso.
- Analíticas recientes, si las tienes.
- Informes médicos o dietas anteriores que sean relevantes.
- La lista de suplementos o medicación que tomes.
Si no tienes nada de esto, no pasa nada: empezamos igual y lo vamos completando.
¿Me vas a mandar una dieta cerrada?
No. Una lista de comidas fija se abandona en dos semanas. Trabajamos sobre tus comidas habituales: cómo se reparten en el día, qué se ajusta según la sesión que tengas y qué alternativas tienes cuando comes fuera, viajas o vas con prisa.
¿Tengo que pesar toda la comida?
En general no. En algunos casos concretos —una preparación específica o un objetivo de composición corporal— puede ser útil durante un tiempo limitado, y te lo explicaré antes. No es la forma habitual de trabajar.
¿Y si un día como fuera, viajo o se me tuerce el plan?
Está previsto desde el principio. En tu área privada tienes alternativas preparadas para las situaciones que más se te repiten: comida de táper, restaurante, viaje, entrenamiento muy temprano o días sin tiempo para cocinar.
¿Trabajas solo con gente que compite?
No. Trabajo con quien entrena de forma regular y quiere que su alimentación acompañe a eso, compita o no. Lo importante es que haya un entrenamiento detrás sobre el que construir.
Tengo una patología o estoy en tratamiento médico, ¿puedo consultar?
Cuéntamelo en la primera consulta. El asesoramiento nutricional no sustituye al tratamiento ni al criterio de tu médico: si tu caso lo requiere, trabajaré en coordinación con él o te derivaré al profesional adecuado.
¿Qué pasa si veo que esto no es para mí?
Me lo dices y lo dejamos. Prefiero que me digas que algo no te encaja a que sigas pagando un seguimiento que no usas.